No hay una única «mejor época», pero sí meses que lo ponen todo más fácil. El clima, la cantidad de peregrinos y el paisaje cambian mucho según cuándo vayas. Te lo contamos estación por estación para que elijas con criterio.
Primavera (marzo-junio)
Una de las mejores épocas: temperaturas suaves, campos verdes y aún sin las masas del verano. En marzo y abril puede llover (sobre todo en Galicia) y las mañanas son frescas, así que lleva el chubasquero.
Verano (junio-agosto)
Es la temporada alta: mucho ambiente, pero también mucho calor (en la meseta del Francés se superan los 30°C) y albergues que se llenan pronto. Madruga y reserva si vas en estas fechas.
Otoño (septiembre-noviembre)
Septiembre y principios de octubre son una maravilla: temperaturas agradables, menos gente y paisajes de colores. A partir de mediados de octubre aumentan las lluvias, especialmente en Galicia.
Invierno (diciembre-febrero)
El más duro: frío, lluvia, pocas horas de luz y algunos albergues cerrados. Tiene su encanto por la soledad, pero exige experiencia y buen equipo.
Los meses ganadores
Mayo, junio, septiembre y principios de octubre son, para la mayoría, el punto dulce. Sea cuando sea, prepara bien tu mochila y tu calzado. ¡Buen Camino! 🐚
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