Preparación física para el Camino de Santiago: plan sencillo

No hace falta ser atleta, pero sí llegar con las piernas rodadas. El Camino son muchos días seguidos caminando, y unas semanas de preparación marcan la diferencia entre disfrutarlo y sufrirlo. Aquí tienes un plan sencillo y realista.

Por qué conviene entrenar

Caminar 20-25 km al día varios días seguidos, con mochila, exige al cuerpo. Entrenar antes reduce el riesgo de ampollas, molestias de rodilla y agujetas.

Un plan sencillo, semana a semana

  • 4-6 semanas antes: sal a andar 2-3 veces por semana, empezando por 5-8 km.
  • Ve subiendo la distancia poco a poco hasta hacer alguna caminata larga (12-15 km).
  • Haz al menos una salida con la mochila cargada para notar el peso real y ajustar.
  • Si puedes, incluye alguna cuesta: en el Camino hay subidas y bajadas.

No te olvides del calzado

De nada sirve entrenar si estrenas botas el primer día. Doma tu calzado durante estos entrenamientos: lee qué calzado elegir y prepara la mochila.

El día a día, ya en ruta

Calienta los primeros minutos suave, hidrátate a menudo, estira al llegar y respeta tu ritmo (no el del más rápido). Y sobre todo: no quieras hacer demasiados kilómetros de golpe. ¡Buen Camino! 🐚

¿Te ha servido?

Suscríbete y recibe las próximas guías del Camino directas a tu correo.

Sin spam. Te puedes dar de baja cuando quieras.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

El peregrino de Santiago