Dormir en un albergue es media esencia del Camino. Literas, peregrinos de medio mundo, cenas compartidas y madrugones con linterna. Pero no todos son iguales: te explicamos los tipos, lo que cuestan y cómo funcionan.
Albergues públicos y municipales
Gestionados por ayuntamientos, la Xunta o asociaciones. Son los más económicos (unos 5-8 €) y dan preferencia al peregrino a pie (hay que enseñar la credencial). Normalmente no admiten reserva: funcionan por orden de llegada y solo puedes quedarte una noche.
Albergues parroquiales (donativo)
Los llevan parroquias y voluntarios (hospitaleros) y funcionan por donativo: pagas lo que puedas o quieras. Suelen tener un ambiente muy especial, con cena comunitaria incluida. Hay pocos, así que no puedes basar todo el Camino solo en ellos.
Albergues privados
Gestionados por particulares o empresas. Son algo más caros (unos 10-15 €) pero ofrecen más comodidades (habitaciones más pequeñas, mejores duchas, a veces lavadora) y sí permiten reservar, algo muy útil en verano o en Año Santo.
Qué servicios vas a encontrar
Casi todos tienen duchas con agua caliente y zona para lavar y tender la ropa. Muchos incluyen cocina, taquillas y wifi, y cada vez más disponen de lavadora y secadora.
Consejos para dormir de un tirón
Madruga para encontrar plaza, lleva tapones para los oídos y antifaz, respeta el silencio a partir de las 22:00 y airea los pies. Todo esto y más, en cómo hacer el Camino por primera vez. ¡Buen Camino! 🐚
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